Pasajera en trance

Los poetas me acusan de deber ser valiente. Las artes, para siempre.

martes, agosto 23, 2005

Ella también

Luis Alberto Spinetta

Ella también se cansó de este sol
viene a mojarse los pies a la luna
cuando se cansa de tanto querer
ella es tan clara que ya no es ninguna
sube a las hojas y cae hasta el mar
cómo es que puedo tocarle las manos
de dónde vienen quienes al nacer
llueven y llueven y en ella se juntan
yo me recuesto y ella en el final
viene a dormirme movida de estrellas
viene a dormirme movida de estrellas.


Ella también se cansó de este sol
viene a mojarse los pies a la luna

¡Qué hermosa forma de poetizar la vida tiene el flaco Spinetta!
Ella también, implica una historia que habla sobre ella, ¿Quién será? . Precede un 'También' que habla que el autor de la obra, él mismo se ha cansado de este lugar, este Sol que nos alumbra día a día, y nos llena de luz el alma. ¿Aburre? Tal vez se cansó de aburrirse, se cansó de la rutina que éste Sol nos proporciona (Mañana-Mediodía-Tarde) y aquí entra en juego la Noche, la Luna, la que nos alumbra el alma cuando todo está en penumbra y las sombras persiguen a sus dueños exahustivamente en un perverso juego de luces y sombras. Ella cansada, va a mojarse los pies allí a la Luna, aquí podremos imaginar la metáfora pura, que significa la Luna, la noche, donde todos los sentimientos más audaces vuelan por los callejones. Dónde el miedo y la adrenalina recorren las vastas y desnudas calles empedradas. Las cosas prohibidas ocurren durante la noche, te invito a mojarte con migo, sumirte en las hermosas aguas de la noche y la oscuridad, aguas calmas que por debajo son turbias.

cuando se cansa de tanto querer
ella es tan clara que ya no es ninguna

Tiene unos sentimientos tan profundos y sinceros, que cuando quiere, lo hace ingenuamente y desde lo más profundo de su ser. Al mostrarle su alma a él, se vuelve tan transparente, tan clara que podés ver a través de ella, ya no es ella, sino ella mostrandolé su alma a él, y él la puede traspasar, mirar a través de ella, vislumbrando como si ella no estuviera, es tan transparente, que deja de ser ella, es luz.

sube a las hojas y cae hasta el mar
cómo es que puedo tocarle las manos

Sube a las hojas, hasta lo más alto de una copa de un árbol, con su belleza natural imponente de infinitos tonos otoñales, donde pocos llegan más que con escaleras, desde la más hermosa altura, cae hasta el mar, el límite, el que determina el horizonte, y uno se hunde cada vez más profundo en las aguas. ¿Cómo es que puede acercarse a ella? Si va desde lo más alto hasta lo más profundo, pero aún inalcanzable, intocable.

de dónde vienen quienes al nacer
llueven y llueven y en ella se juntan


yo me recuesto y ella en el final
viene a dormirme movida de estrellas
viene a dormirme movida de estrellas.