Pasajera en trance

Los poetas me acusan de deber ser valiente. Las artes, para siempre.

viernes, julio 28, 2006

América Latina LIBRE.

Hermanos
Duerme, mi negrita y sueña con la libertad.
Duerme, mi negrita y sueña con la paz.


Pero igual lo sigo intentando.
Es mío cuando miro las plantas que separan 2 cosas tan diferentes. El número 2 es tan mío parece. Pero yo soy tan 1. Soy yo. Y nadie más, y no. NO es egocentrismo.
Pero 2 pelotas caen siempre. Y yo tardo en tirarlas, porque me despiertan a la mañana y en el fondo me resiento, pero yo no tengo derecho a robarles esos saluditos con forma de Golf o de sweaters Burma con toda la (poca) originalidad del mundo. Qué infelicidad, y que distancia, tantas lunas y ellos bajo techo, en lunas tan diferentes, casi opuestas. Una rama casi me toca. Pero salí corriendo, bajé por un ascensor y mire para ambos lados cuando sali corriendo y corrí para la derecha. Me asusto de la nada, no de las ramas. Cuando el vacío te invade, se te cierra el pecho: como ahora, lo estoy pensando y se me cierra el pecho, y la angustia sube a mis ojos y lagrimean, pero nose porque, estoy en un limbo. Sin nada a favor en mi vida. No tengo un absoluto. Y hoy me desperté llorando, porque yo no soy él, no soy así, por favor Corcho, Javier BASTA.