Pasajera en trance

Los poetas me acusan de deber ser valiente. Las artes, para siempre.

martes, diciembre 05, 2006

Quino, sos mucho para esta persona

sábado, diciembre 02, 2006

y, sino te condenan los pares..



Hoy te busqué
en la rima que duerme
con todas las palabras.
Si algo callé
es porque entendí todo
menos la distancia.

Desordené átomos tuyos
para hacerte aparecer.

Un día más, un día más...

Arriba el sol
abajo el reflejo
de como estalla mi alma.
Ya estás aquí
y el paso que dimos
es causa y es efecto.

Cruza el amor
yo cruzaré los dedos
y
gracias por venir
gracias por venir.

Adorable puente
se ha creado entre los dos.

Cruza el amor
yo cruzaré los dedos
y
gracias por venir
gracias por venir.

Adorable puente.

Cruza el amor
cruza el amor por el puente.
Usa el amor
usa el amor como un puente.

viernes, diciembre 01, 2006

"Traigo aquí para Simón

este manojo de flores,

del jardín de los dolores

del alma y del corazón:

traigo para aquel varón

valiente y decidido,

este manojo que ha sido

hecho con fibras del alma,

en un momento sin calma

de rebelde convencido."


Simón Radowitzky (1891 - 1956)






Ardemos en nuestra obra, fabuloso honor mortal, alto desafío del fénix. Nadie nos curará del fuego sordo, el fuego sin color que corre al anochecer por la rue de la Huchette. Incurables, perfectamente incurables, elegimos por tura el Gran Tornillo, nos inclinamos sobre él, entramos en él, volvemos a inventarlo cada día, a cada mancha de vino en el mantel, a cada beso del moho en las madrugadas de la Cour de Rohan, inventamos nuestro incendio, ardemos de dentro afuera, quizá esto sea la elección, quizá las palabras envuelvan esto como la servilleta el pan y dentro esté la fragancia, la harina esponjándose, el sí sin el no, o el no sin el sí, el día sin Manes, sin Ormuz o Arimán, de una vez por todas y en paz y basta".