Pasajera en trance

Los poetas me acusan de deber ser valiente. Las artes, para siempre.

martes, enero 16, 2007

La vie

Y bueno, era hora de irse no? Creo que eché un vistazo a el lugar, apagué esa última luz, y me envolví en la oscuridad. Parada mirando, que cambié de rojo a bordo oscuro. Sí sí, el negro tenía que influir en mi vida, no hablo de él, eh? (Aunque en realidad confieso que seguís apareciendo en sueños querido, y no entiendo porqué). El cosquilleo empieza a subir por mi pierna y ya huelo estoy oliendo ese jardín, me agacho a verte, y los escucho. Agh qué verguenza me dio, retrocedí y me hice la pelotuda. No quería que me vieran, pero por sobre todas las cosas, porque no sabía de su existencia. Llamá a un remis de confianza, me dijo la vieja. Bueno, y la otra que se sienta encima de mis cosas, dale che, ya estamos para afrontar este tipo de cosas. Si a vos nena te digo, lo peor de todo es que pienso que sos una persona. Estúpida estúpida, siento como se desvanece debajo mio cada escalon que piso y el metro (sí hablo de subte, es acá en Buenos Aires) pero hablo de cuando fui a Francia y me sumergí en el mundo de los metros. Pensar que me deprimía por no llegar al metro, qu esto y que lo otro, traeme el metro Florencia! Porqué no te la llevas a la costa? Me decepcioné así como aquella vez te inmortalizé desearía deshacerme de ese recuerdo, y de esos de caminar y tocar el horizonte por esa vía de tren abandonada, también eso de acompañarte al bosquecito "Florencia". Además ahora ya no se llama más así, porque tenes otros 4 nietos para encontrarle bosques. Ya no es más mío y tuyo RPD.